Hoy asistimos a un mundo globalizado expresado en una alta presencia de las transnacionales y su injerencia en las decisiones; son ellas las que están gobernando los mercados, son ellas las que están tomando las decisiones políticas y económicas globales. Los Estados y sus gobiernos están debilitados, algunos incluso ya ni siquiera gobiernan. Se impone el mercado, la producción y el consumo, cada vez más importa más el Tener que el Ser.
En este nuevo escenario, la ciudadanía organizada, la sociedad civil, entendiéndola como “tercer sector” juega un importante rol. El primer sector es el mercado, el segundo sector es el Estado y el tercer sector está en las calles, protestando y manifestándose; son los indignados, los ciudadanos de a pie; todos rechanzando y resistiendo un modelo económico transnacional que conlleva a una creciente desigualdad económica y marginación.
Internet permite acceder de manera democrática a la información que necesitamos y nos interesa. También permite que no seamos más solo objeto de comunicación e información sino que sujetos mismos de esta. Ya no estamos ni somos mas sujetos aislados y sólos frente a una pantalla en la casa. Internet nos está posibilitando convertirnos - a todos por igual - en emisores de información y opinión, en sujetos productores y generadores de comunicación. No hay duda alguna que estamos en presencia del primer medio de comunicación democrático en donde los servicios de otros (pensados para otros y por otros) ya no resultan suficientes.
Internet permite acceder de manera democrática a la información que necesitamos y nos interesa. También permite que no seamos más solo objeto de comunicación e información sino que sujetos mismos de esta. Ya no estamos ni somos mas sujetos aislados y sólos frente a una pantalla en la casa. Internet nos está posibilitando convertirnos - a todos por igual - en emisores de información y opinión, en sujetos productores y generadores de comunicación. No hay duda alguna que estamos en presencia del primer medio de comunicación democrático en donde los servicios de otros (pensados para otros y por otros) ya no resultan suficientes.
La misma mirada, desde las organizaciones sociales y los grupos organizados, las herramientas que ofrece Internet permiten concluir respecto de las oportunidades que nos brinda para ser parte integrantes y proactivos de un todo mayor, como individuos entre pares e iguales, entre emisores y receptores productores y generadores de información y opinión. Puestas así las cosas, el gran desafío que se nos presenta como individuos e integrantes de colectivos es entender la importancia de estas nuevas modalidades de comunicación y tecnologías de información, conocer y manejar sus herramientras, recursos y modos de uso, colocándolos a favor y al servicio de la difusión de las demandas sociales y políticas, búsquedas de soluciones a los problemas específicos, y sobre todo abrir espacios para la discusión y elaboración de propuestas.
En otras palabras, poner las nuevas tecnologías de información al servicio de la participación ciudadana.
La apuesta está entonces en el tercer sector; la ciudadanía organizada, en lograr que Internet y las nuevas tecnologías estén al servicio de visibilizar las demandas opiniones y expresiones que den cuenta de su quehacer, abrirse a nuevas articulaciones y espacios colaborativos entre pares y diversidades sin fronteras, aunando con ello procesos de fortalecimiento y aunar fuerzas. La apuesta entonces es sumarse y contribuir como integrantes del tercer sector a los esfuerzos por la defensa de la vida y la construcción de una sociedad más diversa, tolerante, respetuosa, inclusiva e integrada con la naturaleza, su biodiversidad y culturas.
La preguntas que surgen a continuación:
¿Qué herramientas digitales favorecen la participación ciudadana?
¿Qué necesitamos para lograr una verdadera alfabetización digital?
¿Estamos ad portas o a años luz de las nuevas tecnologías al servicio de la ciudadanía?
La reflexión queda lanzada al aire… esperamos respuestas, abramos un debate, un espacio en donde sean las propias organizaciones y colectivos quienes den cuenta de estas herramientas puestas al servicio y objetivos ciudadanos. Por Myriam Carmen Pinto, periodista, especial para www.empodere.se.
